Uno de los aspectos que más preocupa a autónomos y pymes sobre VeriFactu son las sanciones por incumplimiento. Y con razón: el régimen sancionador establecido en el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria (LGT) contempla multas muy elevadas, tanto para los usuarios finales como para los fabricantes de software.
¿Cuánto me pueden multar a mí como autónomo o empresa?
Si cuando llegue la fecha obligatoria sigues usando un software de facturación que no esté certificado VeriFactu, la sanción es de 50.000 € por ejercicio fiscal. No es una multa proporcional a tu facturación: es una cantidad fija, independientemente de si eres un autónomo con 20.000 € anuales o una empresa con 2 millones.
¿Y si soy fabricante o distribuidor de software?
Las sanciones son aún más severas para quienes comercializan software no conforme:
| Infracción | Sanción | |---|---| | Comercializar software sin certificación VeriFactu | 150.000 € por ejercicio y por cada tipo de sistema | | Vender software que permite manipular o eliminar registros | 150.000 € adicionales | | Cada sistema individual comercializado sin certificar | 1.000 € por unidad |
Un fabricante con dos productos no conformes podría acumular hasta 300.000 € en sanciones.
¿Cuándo entran en vigor estas sanciones?
Las sanciones no se aplican antes de que sea obligatorio el cumplimiento. El calendario actual tras el RDL 15/2025 es:
- Personas jurídicas e IS: obligatorio desde el 1 de enero de 2027
- Autónomos y personas físicas con IRPF: obligatorio desde el 1 de julio de 2027
Además, la AEAT ha confirmado un período de adaptación de 6 meses sin sanciones para pequeños operadores tras las fechas de entrada en vigor.
Consecuencias más allá de la multa
El incumplimiento no solo genera multas directas. Usar software no certificado puede tener otras consecuencias:
- Facturas con riesgo de invalidez fiscal: el cliente podría no poder deducir el IVA de tus facturas.
- Mayor probabilidad de inspección tributaria: Hacienda detectará inconsistencias al cruzar datos.
- Pérdida de ayudas y subvenciones públicas que requieren estar al corriente de obligaciones fiscales.
Conclusión: ¿merece la pena el riesgo?
No. La diferencia de coste entre usar un software certificado VeriFactu y pagar una sanción es enorme. Un software como Factura365 cuesta 10 € al mes (o menos con la suscripción anual). La alternativa, si no cumples, puede costarte 50 veces más en un solo año.
Además, adaptarse antes de la fecha obligatoria tiene otra ventaja: llegarás con el proceso rodado, sin prisas y sin el riesgo de fallos técnicos de última hora.
¿Tu software ya es VeriFactu? Prueba Factura365 gratis y deja de preocuparte por el cumplimiento.